anterior próximo
 
 

Confluencia de artesanía e industria.

Desde siempre Lapalma cultiva la tradición artesanal dando forma a maderas y metales. Produce en serie y vende en todo el mundo diseño de calidad: sillas, sillones, taburetes y mesas son el fruto de una visión de trabajo que conjuga producción industrial y cuidado al detalle. La manufactura artesanal convive con la realidad industrial que garantiza velocidad, precisión y eficiencia: ejemplo perfecto de la pasión y cultura de la empresa típicamente italiana. Las máquinas generan la estructura de cada unidad, en cambio el acabado, el montaje y el embalaje son operaciones realizadas a mano. Cada pieza pasa por las manos del hombre, logrando de esta manera un control de calidad total. Producción en serie y unicidad del producto, dos conceptos aparentemente opuestos, caracterizan y sintetizan la fuerte identidad de la empresa.

Tecnología e investigación.

Lapalma invierte muchos recursos en mejorar la eficiencia y la calidad de su producción. La adquisición de maquinaria de vanguardia combinada con la búsqueda de soluciones siempre innovadoras: los productos de compleja realización representan nuevas oportunidades, pruebas que superar en nombre de la evolución tecnológica. Lapalma es una marca, pero es ante todo un lugar de trabajo, un laboratorio en el cual se concentra el saber de manos expertas. Compromiso y pasión común por el trabajo derivan de la experiencia personal de sus fundadores, valores que todos en Lapalma comparten, sostienen y trasmiten.